Si dejamos de lado su apariencia física –ha perdido 27 kilos–, el principal cambio de Valentín se ha producido a nivel mental. En dos años, ha pasado de ser sedentario a acudir al gimnasio todos los días; de las frituras y comidas precocinadas a los platos caseros y equilibrados; de pensar que su obesidad no tenía solución, a dar saltos de alegría cuando el pasado 28 de diciembre pesó «por fin» los dos dígitos (99 kilos). La llave para esta nueva vida, según sostiene, se la dieron en su hospital, el Son Dureta de Palma de Mallorca, uno de los pocos de España que ofrece un programa completo para personas obesas.
Fuente: María Sainz - Madrid. Diario El Mundo.
http://www.elmundo.es/elmundosalud/2011/01/07/nutricion/1294411835.html
Este proyecto es relativamente nuevo (lleva unos 18 meses en pruebas) y pretende demostrar los beneficios de la terapia en grupo frente al tratamiento convencional en la consulta e, incluso, frente a la cirugía bariátrica (reducción de estómago). Desde su inicio, un grupo de expertos, ligados al Instituto de Investigación en Ciencias de la Salud de la Universidad de las Islas Baleares (Iunics), ayuda y estudia a 180 personas obesas: 60 forman parte de grupos como el de Valentín; otras 60 acuden a su cita habitual con el nutricionista; y otras 60 se han sometido a cirugía.
"Pasado un año, el apoyo grupal se tradujo en una pérdida media de peso de un 10%, frente al 25% logrado por las intervenciones quirúrgicas", declara Barto Burguera, director de la Unidad de Investigación/Caiber del citado hospital universitario.