Mostrando entradas con la etiqueta Gestión Sanitaria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gestión Sanitaria. Mostrar todas las entradas

agosto 13, 2014

Luchar como Gandhi para salvar vidas

Los médicos Abhay y Rani Bang renunciaron a su vida cómoda para instalarse en una aldea de Maharashtra. Lo conseguido allí con sus estudios ha influenciado la agenda de salud global.
http://elpais.com/elpais/2014/07/22/planeta_futuro/1406022393_767822.html?rel=rosEP

votar

febrero 23, 2011

Sostienen que publicitar alimentos no saludables es dañino para los niños


Lo sostuvo un experto en nutrición de OPS durante una reunión internacional de actualización y perfeccionamiento de Vida Activa y Salud.
08:54 22/02/2011 - Fuente: http://www.rionegro.com.ar/diario/rn/nota.aspx?idart=566550&idcat=9529&tipo=2

En el marco de la Reunión Internacional de Actualización y Perfeccionamiento "Vida Activa = Salud", que el Ministerio de Salud de la Nación desarrolla entre hoy y mañana, el experto en nutrición Enrique Jacoby, expresó que "la autoridad paterna ha sido usurpada por la televisión y la publicidad", y añadió que, "entre las recomendaciones de la OMS sobre la promoción de alimentos y bebidas no alcohólicas para combatir las enfermedades no trasmisibles se ha establecido que la publicidad de alimentos no saludables es dañina para los niños".

El Asesor Regional de Alimentación Saludable y Vida Activa de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), quien expuso en la sede de la cartera sanitaria nacional sobre las "Estrategias publicitarias de alimentos destinados a niños y su regulación", dijo que a nivel mundial "el aumento de la obesidad lo único que evidencia es el fracaso de las políticas sanitarias, y la evolución ascendente de esta epidemia en niños en edad escolar -que es del orden del 30 por ciento en muchos países-, por lo que es responsabilidad de todos evitar que se siga desarrollando".
votar

Transport and Health (Physical Activity) Dr.Enrique Jacoby asesor de OPS/OMS

votar

febrero 11, 2011

Advertencia: Los hospitales pueden ser peligrosos para las poblaciones vulnerables por Donald Goldman

La mayoría de las iniciativas de salud pública en los países en desarrollo se centran en el control de enfermedades contagiosas en la comunidad. La morbilidad y la mortalidad causadas por enfermedades como la malaria, la tuberculosis, la esquistosomiasis, y la neumonía pediátrica y la diarrea ciertamente justifican esa prioridad. Sin embargo, otro aspecto del sistema de salud pública en naciones con recursos limitados –las infecciones adquiridas en los hospitales- ha sido ignorado en gran medida, tanto por el público como por la prensa y los organismos financieros.
Las naciones en desarrollo gastan sus limitados recursos en hospitales, que consumen más del 50% de los presupuestos para atención de la salud en muchos países pobres. Los funcionarios en esos países buscan identificar a los enfermos en las comunidades y canalizarlos a instalaciones regionales que cuentan con los conocimientos para hacer diagnósticos y ofrecer tratamientos apropiados. Otros son centros regionales o nacionales de atención terciaria que ofrecen los mejores diagnósticos y tratamientos de alta tecnología que sus países pueden adquirir (o convencer a las naciones industrializadas o a filántropos para que se los faciliten).

Llama la atención el deseo de contar con atención cara y tecnológicamente sofisticada. En parte, los países pobres hacen estas inversiones fuertes porque tienen el compromiso de mejorar la calidad de los diagnósticos y los tratamientos. En parte, lo hacen para conservar a sus mejores médicos. Esos médicos, educados en países avanzados, regresan con el deseo ferviente de utilizar sus habilidades recientemente adquiridas y se encuentran limitados por equipos de radiología obsoletos, un suministro escaso y poco confiable de medicamentos y por tecnología primitiva de soporte de vida. Los hospitales de alta tecnología también son símbolos de status, y algunos países buscan obtener prestigio construyendo las instalaciones más modernas. Los países industrializados que realizan y ayudan a financiar estos proyectos pueden estar motivados, al menos en parte, por la presión de la compañías que fabrican equipo y suministros de alta tecnología.

Las naciones que hacen inversiones fuertes en hospitales y médicos y que buscan elevar la calidad de su atención a la salud esperan ver mejorías en los pacientes. No obstante, esas expectativas con frecuencia no se cumplen. De hecho, esas enormes inversiones suelen ser contraproducentes. Muchos pacientes ingresan a los hospitales y son víctimas de infecciones prevenibles en gran medida, potencialmente letales y resistentes a los antibióticos. Estas infecciones también prolongan la hospitalización y exigen diagnósticos y tratamientos adicionales, generlamente con antibióticos caros y difíciles de obtener.
votar

La obesidad ilimitada por Walter Willet profesor de medicina en la Universidad de Harvard.

Quien visita Estados Unidos, con frecuencia se sorprende ante los signos de obesidad que aparecen en todas partes. De hecho, en Europa el viejo estereotipo del ”turista americano feo” está cediendo su lugar a la caricatura del ”americano gordo”.
El porcentaje de adultos estadunidenses con obesidad creció del 12% en 1991 al 18% en 1998. Otra gran parte de la población de Estados Unidos también está por arriba de un peso sano, pero por debajo de la definición formal de obesidad. De hecho, la mitad de los estadunidenses o tienen sobrepeso o son obesos según las definiciones de la Organización Mundial de la Salud (ver recuadro). La tasa de obesidad en niños también está aumentando con rapidez.

Esta epidemia de obesidad es global e incluye a muchos países en desarrollo y de Europa oriental. Por ejemplo, las tasas de gente con sobrepeso u obesidad en México, Kuwait y partes de Sudáfrica son similares o exceden a las de Estados Unidos. En Rusia, según encuestas, del 30 al 35% de las mujeres y del 10 al 15% de los hombres son obesos; en la ex Alemania oriental, las tasas son de entre el 20 y 30% para las mujeres y entre el 15 y el 20% para los hombres.

Más aún, conforme la obesidad se extendió, también se transformó. La obesidad ya no es un lujo de los ricos; es, más bien, una aflicción de los pobres. En efecto, en los países ricos, la obesidad es actualmente de dos a tres veces más probable entre la gente con menores logros educativos.
votar

Medicina sostenible por Daniel Callahan


Apenas existe un país desarrollado en el que la reforma de la asistencia sanitaria no haya pasado a ser como una enfermedad crónica de la medicina moderna: tan pronto como se aplican algunas reformas, suena la campana y comienza otro asalto. Los costos siguen aumentando, pero nada parece contener su aumento durante mucho tiempo.
¿Por qué? No cabe duda de que la política desempeña un papel al respecto, pero una razón más esencial es la propia naturaleza de la medicina moderna. La mayoría de los países desarrollados tienen un número y una proporción en aumento de personas de edad. Como los costos de la atención sanitaria a los mayores de 65 años son cuatro veces mayores, aproximadamente, que los de la prestada a los menores de 65 años, las sociedades envejecidas recurren en masa a los recursos médicos.

Esa situación se agrava con la constante introducción de nuevas (y, por lo general, más caras) tecnologías, junto con una demanda en aumento de atención sanitaria de la mayor calidad. Queremos más, esperamos más y expresamos quejas más airadas, si no lo obtenemos. Cuando sí que lo obtenemos, no tardamos en elevar el listón, al querer aún más.

El resultado ha sido un aumento anual de costos, a escala del sistema, de 10%-15%, por término medio, en los Estados Unidos en los últimos años... y no está a la vista el fin de esa tendencia. También los países europeos se ven sometidos a severas presiones de los costos, lo que socava su preciado ideal de acceso equitativo.
votar

La lucha por la comida por Marc van Ameringen


GINEBRA – Todos los años, 3,5 millones de madres y niños de menos de cinco años de edad mueren en países pobres, porque no tienen la alimentación que necesitan para luchar contra las enfermedades comunes. Tres cuartas partes de ellos podrían haber sobrevivido a la diarrea o al paludismo, si hubieran estado adecuadamente alimentados.

A los que logran sobrevivir les espera un futuro sombrío: todos los estudios muestran que los niños desnutridos en los dos primeros años de vida sufren problemas de salud y quedan rezagados en su desarrollo para el resto de su vida. La alimentación insuficiente entorpece su capacidad para aprender, trabajar y desarrollar sus talentos. Además del sufrimiento humano, los costos económicos de la malnutrición son enormes: según el Banco Mundial, los países en los que hay una mayor prevalencia de malnutrición pierden, por término medio, entre el 2 y el 3 por ciento de su PIB.

El problema no es la malnutrición grave y aguda, que afecta a la población de repente, por lo general a consecuencia de conflictos, sino cómo podemos señalar a la atención de la Unión Europea y de los países del G8 la malnutrición que los expertos llaman “hambre oculta”, que afecta a una de cada tres personas a escala mundial. La causa la alimentación no equilibrada o la carencia de las vitaminas y los minerales esenciales que permiten al cuerpo humano crecer y que mantienen sus funciones vitales.

Por ejemplo, datos recientes muestran que la consecuencia de una deficiencia incluso moderada de vitamina A es una mayor mortalidad. De hecho, podríamos evitar la muerte de al menos un millón de niños todos los años mejorando su ingesta de ella.
votar

Los enfermos olvidados por David Molyneux

LIVERPOOL – El mundo desarrollado está familiarizado con las amenazas globales de infecciones virales que producen miedo tanto en las poblaciones ricas como entre los pobres. La pandemia de SARS, la gripe aviar y la gripe porcina le han costado a la economía global unos 200.000 millones de dólares. Estas amenazas surgen frecuente e impredeciblemente como consecuencia del contacto humano con los animales. Se necesita una respuesta rápida de los gobiernos, las agencias de las Naciones Unidas, las autoridades regulatorias y la industria farmacéutica a los efectos de coordinación, vigilancia y producción de vacunas.

Pero la gente más pobre –los que viven con menos de 2 dólares por día- muchas veces no es considerada importante cuando surge una amenaza pandémica. Ellos no contribuyen significativamente a la economía global, y los sistemas de salud de sus países funcionan con una pequeña fracción de lo que las economías avanzadas dedican a la salud de sus poblaciones.

Inversamente, la visión que tienen los países desarrollados de las enfermedades del mundo en desarrollo es que sólo tres son importantes: el sida, la tuberculosis y la malaria. Esto surge del poder de los grupos de presión y el reconocimiento de que estas enfermedades podrían amenazar al mundo desarrollado. En consecuencia, estas enfermedades reciben una cantidad desproporcionada de financiamiento para investigación y control, mientras que otras enfermedades que matan, enceguecen, deforman y dejan inválidos a muchos más –los “mil millones de abajo”- tienen un acceso limitado a la atención sanitaria.

Estas infecciones se conocen como las Enfermedades Tropicales Desatendidas (NTD por su sigla en inglés). No son muy familiares en el mundo desarrollado, y sus nombres suelen ser difíciles de pronunciar: filariasis (elefantiasis), oncocerciasis (ceguera de los ríos), esquistomiasis (billharziasis) y otras, particularmente gusanos intestinales.

Estas no son enfermedades familiares para la gente lo suficientemente afortunada como para vivir en los países más ricos del mundo, pero son nombres de todos los días para cientos de millones de personas pobres, que suelen infectarse con una o más de ellas. Son enfermedades de un proceso prolongado, que muchas veces se contraen en una edad temprana, y tanto las enfermedades como sus síntomas son progresivos.
votar

Mitigar el calentamiento global también disminuye la obesidad por Ian Roberts


LONDRES – Mitigar el cambio climático ofrece oportunidades incomparables para mejorar la salud y el bienestar del ser humano. En efecto, las políticas de reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero pueden traer consigo una disminución significativa de las enfermedades cardiacas y respiratorias, el cáncer, la obesidad, la diabetes, la depresión y las muertes y lesiones por accidentes automovilísticos.
Estos beneficios para la salud surgen porque la política ambiental afecta necesariamente a dos de los principales determinantes de la salud humana: la nutrición y el movimiento. Aunque los profesionales de la salud reconocen cada vez más los beneficios de las políticas que abordan el cambio climático, los encargados del diseño de políticas no los valoran tan ampliamente. La existencia de estos beneficios para la salud supone una reducción radical de los costos netos de emprender acciones firmes para mitigar el cambio climático –lo que significa que el no comprender su importancia podría tener graves consecuencias ambientales.

Los múltiples beneficios para la salud derivados de la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero han quedado documentados en investigaciones recientes. Para cumplir las metas de reducción de emisiones en el sector de los transportes se necesitaría, además de reducir el uso del automóvil, aumentar ligeramente las caminatas y el uso de la bicicleta. Sobre la base de evidencias epidemiológicas que vinculan la actividad física con la salud, el aumento resultante de esa actividad reduciría en gran medida las tasas de enfermedad crónica: entre el 10% y el 20% en el caso de las enfermedades cardiacas y los derrames cerebrales, entre el 12% y el 18% en el del cáncer de mama y el 8% en el de la demencia senil.

El transporte sostenible también mejoraría nuestra salud mental, pues se calcula que habría un 6% menos de casos de depresión. Habría beneficios adicionales para la salud mental con más espacios verdes, menos contaminación de ruido y una mejor condición física.
votar

El desafío sanitario en las ciudades de mercados emergentes, por Shaukat Aziz (fue primer ministro de Pakistán)

OXFORD – Los mercados emergentes- Brasil, China, India, Indonesia, México, Rusia, Turquía, y otros 15 países en África, Asia, Europa y América Latina- representan una porción de crecimiento acelerado de la población y la economía mundial. Pero sus gobiernos se enfrentan actualmente con uno de los principales desafíos del siglo XXI: crear soluciones de salud pública acordes a la velocidad y el volumen de la urbanización.
Los cuatro mercados emergentes más grandes representan más del 40% de la población mundial y tienen un PBI en conjunto de casi 9 billones de dólares. Se espera que sus economías superen a las de los países del G-7 para el 2030, y que, para el 2050, Brasil, China, India, México y Rusia sean, junto con Estados Unidos, las economías dominantes del mundo.

Sin embargo, hoy, las ciudades de estos países deben lidiar con problemas económicos y sociales que son más agudos, más urgentes y de una magnitud inmensamente mayor que aquellos que tuvieron que enfrentar las ciudades europeas y americanas en los siglos XIX y XX.
votar

¿Mi cuerpo, mi capital? por Donna Dickenson

LONDRES – En los años 1960, las feministas acuñaron el slogan “Nuestros cuerpos, nuestras vidas”. Pero ese sentimiento liberador recientemente sufrió un giro irónico. Como lo expresa una mujer norteamericana anónima, al justificar su decisión de someterse a una cirugía cosmética, “Todo lo que tenemos en la vida somos nosotros mismos y lo que podemos mostrar todos los días para que el mundo vea … Yo soy todo lo que tengo”.
El analista francés Hervé Juvin exaltó esta nueva actitud hacia el cuerpo en su sorpresivo éxito editorial de 2005 L’avènement du corps ( El advenimiento del cuerpo ). La cirugía plástica, la implantación de biochips, los piercings –todos adornan la creencia de que nuestros cuerpos son nuestra única propiedad-. Juvin asegura que, al mismo tiempo, como todos tenemos un cuerpo, la propiedad repentinamente se ha democratizado.

Pareciera que vivimos en un momento que ha presenciado el absoluto fracaso de los grandes sueños de la Ilustración sobre el progreso lineal, la paz universal y la igualdad entre ricos y pobres. Junto con la hostilidad generalizada hacia la religión organizada, manifestada en libros inmensamente populares como The God Delusion (El espejismo de Dios) de Richard Dawkins, la desilusión con los ideales sociales implica que nos volquemos hacia adentro. A falta de una creencia en la vida eterna, se pasa a invertir todo en esta vida, este cuerpo.
votar

Ética + Genética + Fármacos por Donna Dickenson

Desde hace tres años, cuando las primeras pruebas genéticas personales estuvieron disponibles en Internet, los críticos han expresado su preocupación por el impacto potencial que puedan tener en pacientes y familias, y también por su precisión. Algunos dicen que estas pruebas son “horóscopos genéticos” y casi igual de científicos. Estas dudas han conducido a la prohibición de las pruebas genéticas personales en varios estados de los Estados Unidos, así como en países europeos como Francia y Alemania.
Las pruebas genéticas personales varían de un fabricante a otro. En un extremo del mercado, hay compañías que ofrecen pruebas para conocer si se tienen genes recesivos de cabello pelirrojo o la química sexual. Una empresa llamada, Scientific Match, ofrece pruebas para analizar un número pequeño de genes relacionados con la respuesta inmunológica, con la promesa de poner al cliente en contacto con parejas cuya configuración genética le asegurará una mejor vida sexual e hijos con una respuesta inmunológica natural fuerte.
En el otro extremo del espectro, compañías como Navigenics y 23andMe ofrecen pruebas para conocer las predisposiciones genéticas a un conjunto de enfermedades como la de Alzheimer, el cáncer de mama y la diabetes.

votar